Muros de Facebook vemos, intenciones no sabemos

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Fuente de imagen: www.dreamstime.com

Hasta hace muy poco no entendía por qué la gente suele postear cosas como: 1) “yumi yumi comiéndome una hamburguesa (foto de la hamburguesa)”; 2) “ay buey, ya me está haciendo efecto la hamburguesa (foto de la panza del individuo)”; 3) “aaaahhh, adiós maldita hamburguesa (foto de…)”; y un sinfín de ejemplos similares.

La comunicación es un proceso mediante el cual se trasmite información, sentimientos y pensamientos, con una intencionalidad (Sanchis, 2005). El propósito final de toda comunicación es conseguir una respuesta. A través del mensaje o discurso, el orador desea actuar sobre el pensamiento o la conducta de los oyentes (Monroe, 1973). Desde hace muchos años se reconoce la existencia de tres tipos generales de propósitos del discurso: entretener, informar y persuadir. Para entretener, un discurso busca una respuesta de agrado; para informar, persigue una mayor comprensión y; para persuadir, requiere una respuesta de convencimiento o acción (Monroe, 1973).

El hecho de que cada discurso deba tener únicamente un solo propósito general predominante, no implica que no puedan usarse los demás. En ciertas ocasiones será necesario entretener para poder luego informar, y casi siempre habrá que informar en  el proceso de persuadir (Monroe, 1973).

Así que creo que cuando publicamos en Facebook, o en Twitter, también buscamos informar, entretener o persuadir. Como no podemos leer la mente de las demás, a veces juzgamos los mensajes de los demás desde nuestra óptica, y nos parecen absurdos, sin saber realmente qué busca el emisor. Asimismo también olvidamos que nosotros somos solo uno de los receptores del mensaje, pero hay muchos más personas que quizás tiene necesidades distintas a las nuestras al entrar a Facebook (y quizás disfrutan de dichos mensajes).

Como cualquier persona que utiliza algún medio de comunicación, una persona que entra a Facebook pueden buscar satisfacer cualquiera de éstas necesidades: (1) cognitivas: información, conocimiento, comprensión del medio ambiente, curiosidad, exploración; (2) afectivas: experiencias emocionales y placenteras; (3) integrativas individuales: autoestima, confianza y estabilidad individual; (4) integrativas sociales: afiliación, pertenencia a un grupo; (5) escapistas: diversión, alivio de tensiones (Katz, Gurevitch y Hass, 1973).

Como profesor mi principal labor no es entretener, que para eso está Homero Simpson y lo hace muy bien; tampoco es informar que para eso están los noticieros y demás fuentes de información; mi principal labor es persuadir al estudiante a aprender, experimentando, reflexionando, leyendo, escuchando. Sin embargo, para poder persuadir muchas veces tienes que entretener e informar. Ya lo dijo Aristóteles hace como 2400 años, para persuadir requieres ethos (credibilidad o autoridad de quien da el mensaje), pathos (las emociones que desencadena el mensaje) y logos (la lógica del mensaje).

Estoy seguro que así como yo he criticado alguna vez al que publica una tontería (desde mi óptica), también más de una vez he sido criticado por decir chistes y hacer bromas en clase. Ya podré defenderme diciéndoles que “así como muros vemos intenciones no sabemos; actividades en clase vemos, objetivos de aprendizaje no sabemos”.

Referencias:

Katz, E., Gurevitch, M. & Hass, H. (1973). On the Use of the Mass Media for Important Things. American Sociological Review 1973, 38, 164-181

Monroe, A., & Ehninger, D. (1973). La comunicación oral: técnica y arte del discurso y del informe / por Alan H. Monroe, Douglas Ehninger; traducido por Juan Farré Miró. Barcelona (España): Editorial Hispano Europea [1973?].

Sanchis, J. (2005). Comunicar con éxito: teoría y práctica de la comunicación / José Luis Sanchis. [Barcelona]: Gestion 2000, c2005.